Los principales modelos de previsión climática consolidan la probabilidad de un fenómeno "Súper El Niño" para el segundo semestre de este año. Para la región pampeana, esto se traducirá en un régimen de precipitaciones significativamente por encima de la media histórica durante las etapas críticas del trigo.

Ilustración 1: Pronostico trimestral de precipitación y temperatura para los meses de Junio - Julio -Agosto 2026, extraídos del Servicio Meteorológico Nacional
Si bien los perfiles de suelo con excelente carga hídrica inicial aseguran un piso de rendimiento prometedor, el escenario plantea un desafío agronómico complejo: el estrés por anegamiento temporal y la consecuente anoxia radicular.
El impacto fisiológico del exceso de agua en el trigo
Cuando el suelo se satura de agua de manera prolongada, el oxígeno disponible se agota rápidamente, desencadenando una serie de respuestas negativas en la planta:
Ante este panorama, el éxito de la campaña no dependerá únicamente de la fertilización de base, sino de la capacidad del cultivo para tolerar y recuperarse de los periodos de saturación hídrica.
Herramientas de modulación fisiológica: El rol de la bioestimulación
Para sostener el potencial de rendimiento en años con excesos hídricos, la agronomía moderna dispone de herramientas que actúan a nivel metabólico. La aplicación estratégica de bioestimulantes específicos permite al cultivo anticipar y amortiguar el impacto del estrés abiótico.
En este segmento, las tecnologías basadas en metabolitos secundarios derivados de la fermentación de levaduras actúan como verdaderos "protectores celulares":
Planificación y recomendación técnica
La mitigación del estrés hídrico es más eficiente cuando se realiza de manera preventiva o en las fases iniciales del evento. Desde el punto de vista de la fisiología vegetal, preparar al cultivo antes de que el suelo sature por completo asegura una transición metabólica mucho más suave y una recuperación post-estrés significativamente más rápida.
En ALZ Agro venimos evaluando la respuesta fisiológica del trigo bajo diferentes escenarios climáticos. Tecnologías de vanguardia como Smartfoil han demostrado ser un componente clave en la estrategia de mitigación, protegiendo los componentes del rendimiento (número y peso de grano) en ambientes con napas altas o anegamientos temporales.
Frente a una campaña que nos exigirá la máxima precisión técnica, el monitoreo constante, el manejo de la densidad de siembra y la incorporación de moduladores del estrés serán las herramientas determinantes para transformar el desafío climático en éxito productivo.

Autor: Emiliano Ferretti
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