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Manejo de trigo frente al escenario de un  Súper El Niño

Manejo de trigo frente al escenario de un "Súper El Niño"

05 de Junio del 2026

Los principales modelos de previsión climática consolidan la probabilidad de un fenómeno "Súper El Niño" para el segundo semestre de este año. Para la región pampeana, esto se traducirá en un régimen de precipitaciones significativamente por encima de la media histórica durante las etapas críticas del trigo.

Ilustración 1: Pronostico trimestral de precipitación y temperatura para los meses de Junio - Julio -Agosto 2026, extraídos del Servicio Meteorológico Nacional

 

Si bien los perfiles de suelo con excelente carga hídrica inicial aseguran un piso de rendimiento prometedor, el escenario plantea un desafío agronómico complejo: el estrés por anegamiento temporal y la consecuente anoxia radicular.

El impacto fisiológico del exceso de agua en el trigo

Cuando el suelo se satura de agua de manera prolongada, el oxígeno disponible se agota rápidamente, desencadenando una serie de respuestas negativas en la planta:

  1. Hipoxia y Anoxia Radicular: La falta de oxígeno frena la respiración celular en las raíces, limitando drásticamente la absorción activa de nutrientes esenciales (como nitrógeno y fósforo).
  2. Estrés Oxidativo: La acumulación de especies reactivas del oxígeno (ROS) daña las membranas celulares y acelera la senescencia foliar anticipada.
  3. Reducción de la Tasa Fotosintética: La pérdida de conductancia estomática y la baja radiación asociada a los días nublados reducen la fijación de carbono, afectando directamente la generación de biomasa y el número de granos por espiga.

Ante este panorama, el éxito de la campaña no dependerá únicamente de la fertilización de base, sino de la capacidad del cultivo para tolerar y recuperarse de los periodos de saturación hídrica.

Herramientas de modulación fisiológica: El rol de la bioestimulación

Para sostener el potencial de rendimiento en años con excesos hídricos, la agronomía moderna dispone de herramientas que actúan a nivel metabólico. La aplicación estratégica de bioestimulantes específicos permite al cultivo anticipar y amortiguar el impacto del estrés abiótico.

En este segmento, las tecnologías basadas en metabolitos secundarios derivados de la fermentación de levaduras actúan como verdaderos "protectores celulares":

  • Estabilización osmótica y celular: Aportan compuestos que actúan como osmoprotectores de membranas, permitiendo que las células radiculares y foliares mantengan su funcionalidad bajo condiciones de estrés.
  • Activación del sistema antioxidante endógeno: Estimulan la producción de enzimas clave (como la ascorbatoperoxidasa), encargadas de neutralizar el estrés oxidativo antes de que cause daños irreversibles en el tejido foliar.
  • Sostén del aparato fotosintético: Al preservar la integridad de la clorofila, el cultivo maximiza el aprovechamiento de la radiación disponible en primaveras con alta nubosidad.

Planificación y recomendación técnica

La mitigación del estrés hídrico es más eficiente cuando se realiza de manera preventiva o en las fases iniciales del evento. Desde el punto de vista de la fisiología vegetal, preparar al cultivo antes de que el suelo sature por completo asegura una transición metabólica mucho más suave y una recuperación post-estrés significativamente más rápida.

En ALZ Agro venimos evaluando la respuesta fisiológica del trigo bajo diferentes escenarios climáticos. Tecnologías de vanguardia como Smartfoil han demostrado ser un componente clave en la estrategia de mitigación, protegiendo los componentes del rendimiento (número y peso de grano) en ambientes con napas altas o anegamientos temporales.

Frente a una campaña que nos exigirá la máxima precisión técnica, el monitoreo constante, el manejo de la densidad de siembra y la incorporación de moduladores del estrés serán las herramientas determinantes para transformar el desafío climático en éxito productivo.

Autor: Emiliano Ferretti 

https://www.linkedin.com/in/emiliano-ferretti/

 


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